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Revista Interdisciplinaria de Ciencias de la Educación, Salud y Sociología. ISSN 3117-2660 Vol. 1, No. 3, Año 2026
Ensayo Académico
Septiembre – Diciembre 2026 RICESO
INTRODUCCIÓN
La historia del Derecho Canónico no puede comprenderse exclusivamente desde una perspectiva
religiosa. Desde sus orígenes, este sistema normativo trascendió el ámbito estrictamente
eclesiástico y llegó a constituirse en uno de los referentes fundamentales para el desarrollo de la
cultura jurídica occidental. Su influencia fue particularmente significativa en la Europa medieval
y, posteriormente, en los territorios incorporados a la Corona española durante el proceso de
expansión ultramarina. En este sentido, Berman (1983) sostiene que el derecho de la Iglesia
representó uno de los primeros sistemas jurídicos plenamente desarrollados de Occidente, al
caracterizarse por la existencia de un cuerpo normativo relativamente sistemático, instituciones
jurisdiccionales propias y especialistas dedicados a su interpretación y aplicación.
En el Caribe, la llegada de los primeros misioneros y autoridades eclesiásticas estuvo
acompañada por la introducción de instituciones y normas canónicas que incidieron en diversos
aspectos de la vida social. Su influencia se manifestó en la regulación del matrimonio, la
administración de los sacramentos, la organización parroquial, la educación y las relaciones entre
la población y las instituciones religiosas. De esta manera, el Derecho Canónico no constituyó un
elemento marginal dentro del proceso colonizador, sino que formó parte de la estructura
institucional mediante la cual se organizó la presencia española en la región.
Esta influencia adquirió una particular relevancia durante el período colonial, cuando la Iglesia
católica ocupaba una posición central dentro de la estructura política, social y administrativa del
Imperio español. En este contexto, las disposiciones canónicas coexistieron y se relacionaron con
el derecho castellano y con las normas emanadas de la Corona, configurando un marco jurídico
complejo que contribuyó a la organización de la vida colonial. Las consecuencias de esta
interacción trascendieron el período de dominación española y dejaron una importante huella
en la configuración jurídica de los países caribeños, incluso después de sus respectivos procesos
de independencia. En el caso de La Española, considerada uno de los principales espacios iniciales
del proyecto colonizador español en América, el desarrollo de las instituciones eclesiásticas
desempeñó un papel fundamental en la organización temprana de la sociedad colonial (Moya
Pons, 2017).