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Revista Interdisciplinaria de Ciencias de la Educación, Salud y Sociología. ISSN 3117-2660 Vol. 1, No. 1, Año 2026
Ensayo
Enero – Abril 2026 RICESO
La identidad del docente en el campo de la ingeniería se encuentra profundamente entrelazada
con las construcciones sociales de género, influyendo de manera directa en su autopercepción y
en la ejecución de su rol.
Al respecto, Butler (2007), sostiene que el género no es un hecho natural ni una esencia
inmutable, sino una construcción cultural producida mediante prácticas reguladoras. Desde esta
perspectiva, el "sexo" no preexiste a la cultura, sino que se manifiesta como una producción
discursiva. Por tanto, nociones como la del "ingeniero nato" con atributos masculinos son, en
realidad, ficciones reguladoras que pretenden naturalizar lo que es un constructo social.
Esta concepción tiene implicaciones profundas para el análisis de las expectativas de género en
el ámbito profesional. Las presuntas bases naturales que justifican ciertas características o roles
esperados en una profesión, por ejemplo, la noción de un "ingeniero nato" con atributos
intrínsecamente masculinos o un "docente naturalmente autoritario", son, desde esta
perspectiva, "ficciones reguladoras". Es decir, no son verdades inherentes o dadas por la
naturaleza, sino producciones discursivas que ocultan su origen y pretenden naturalizar lo que
es, en esencia, una construcción social y cultural.
Así la naturaleza del ser docente converge en la ontología de la praxis docente en la Ingeniería,
que invita a cuestionar el significado del "ser" profesional más allá de visiones esencialistas. La
identidad docente no constituye un núcleo biológico predeterminado, sino una construcción
performativa que se actualiza constantemente en el aula. Siguiendo a Butler (2007), la identidad
es el resultado de una reiteración de actos y gestos que, en la ingeniería, validan la autoridad
técnica mediante normas institucionales.
Siguiendo la propuesta de Butler (2007), es necesario desplazar la mirada desde un núcleo
psicológico interno hacia lo que ella denomina la "metafísica de la sustancia". Bajo esta visión, la
identidad no es un dato previo a la acción, sino el resultado de un conjunto de actos, gestos y
deseos sostenidos en la superficie del cuerpo. En la ingeniería, el "ser docente" se edifica