Fecha de recepción: 00/10/2023 Fecha de aprobación: 00/11/2023 https://www.riceso.org 114 | Página Revista Interdisciplinaria de Ciencias de la Educación, Salud y Sociología, ISSN 3117-2660. Vol. 1, No. 1, Año 2026
https://www.riceso.org 115 | Página Revista Interdisciplinaria de Ciencias de la Educación, Salud y Sociología. ISSN 3117-2660 Vol. 1, No. 1, Año 2026 Ensayo Enero – Abril 2026 RICESO Eficacia de estrategias didácticas para el desarrollo de la inteligencia emocional en contextos escolares Effectiveness of teaching strategies for the development of emotional intelligence in different school contexts Resumen El desarrollo de la inteligencia emocional en el ámbito escolar constituye una necesidad educativa prioritaria debido a su influencia en el aprendizaje, la convivencia y el bienestar integral del estudiantado. El presente ensayo tiene como objetivo analizar la eficacia de diversas estrategias didácticas orientadas al fortalecimiento de las competencias emocionales en contextos educativos. A partir de la revisión de aportes teóricos y empíricos, se examinan metodologías activas como el aprendizaje cooperativo, la educación socioemocional planificada, el uso de dinámicas reflexivas y la integración curricular de habilidades emocionales. Asimismo, se reflexiona sobre el papel del docente como mediador emocional y sobre las condiciones institucionales necesarias para la implementación efectiva de estas estrategias. Se argumenta que la incorporación sistemática de prácticas didácticas centradas en la emoción favorece el rendimiento académico, mejora el clima escolar y contribuye al desarrollo integral del alumnado. Finalmente, se plantean recomendaciones para fortalecer la formación docente y promover políticas educativas que integren la inteligencia emocional como componente transversal del proceso de enseñanza–aprendizaje. Palabras claves: Inteligencia emocional; estrategias didácticas; aprendizaje socioemocional; clima escolar; educación integral Received: 03/03/2026 Accepted: 07/03/2026 Published: 05/04/2026 Revista Interdisciplinaria de Ciencias de la Educación, Salud y Sociología https://www.riceso.org editor@riceso.org © 2026. Este artículo es un documento de acceso abierto distribuido bajo los términos y condiciones de la Licencia Creative Commons, Atribución-NoComercial 4.0 Internacional. Celia Santana Méndez https://orcid.org/0009-0009-1925-9155 celiasantana645@gmail.com Universidad Católica Tecnológica de Barahona (UCATEBA) República Dominicana https://doi.org/10.66136/p8z99408
https://www.riceso.org 116 | Página Revista Interdisciplinaria de Ciencias de la Educación, Salud y Sociología. ISSN 3117-2660 Vol. 1, No. 1, Año 2026 Ensayo Enero – Abril 2026 RICESO ABSTRACT The development of emotional intelligence in school settings represents a priority educational need due to its influence on learning processes, coexistence, and students’ overall well-being. This essay aims to analyze the effectiveness of various didactic strategies designed to strengthen emotional competencies in educational contexts. Based on theoretical and empirical contributions, active methodologies such as cooperative learning, structured socio-emotional education, reflective dynamics, and curricular integration of emotional skills are examined. Additionally, the role of teachers as emotional mediators and the institutional conditions required for the effective implementation of these strategies are discussed. It is argued that the systematic incorporation of emotion-centered didactic practices enhances academic performance, improves school climate, and contributes to students’ holistic development. Finally, recommendations are proposed to strengthen teacher training and promote educational policies that integrate emotional intelligence as a transversal component of the teaching– learning process. Keywords: Emotional intelligence; didactic strategies; socio-emotional learning; school climate; holistic education. Ensayo
https://www.riceso.org 117 | Página Revista Interdisciplinaria de Ciencias de la Educación, Salud y Sociología. ISSN 3117-2660 Vol. 1, No. 1, Año 2026 Ensayo Enero – Abril 2026 RICESO INTRODUCCIÓN En las últimas décadas, el interés por la inteligencia emocional en el ámbito educativo ha experimentado un crecimiento significativo, impulsado por la comprensión de que el aprendizaje constituye un proceso complejo en el que interactúan factores cognitivos, afectivos y sociales. Las investigaciones contemporáneas destacan que el desarrollo emocional influye de manera directa en la motivación académica, la autorregulación del aprendizaje y la capacidad de adaptación del estudiantado a los desafíos escolares (OECD, 2021; Durlak et al., 2022). En este sentido, la educación actual reconoce progresivamente que el éxito escolar no depende únicamente de las habilidades intelectuales tradicionales, sino también de competencias socioemocionales que favorecen el bienestar y la convivencia. Diversos estudios recientes han demostrado que las habilidades emocionales contribuyen significativamente al rendimiento académico y a la reducción de conductas disruptivas dentro del aula. Programas de aprendizaje socioemocional implementados en contextos educativos formales han evidenciado mejoras en indicadores como la participación activa, la resolución pacífica de conflictos y la persistencia ante las dificultades académicas (Taylor et al., 2020; Domitrovich et al., 2017). Asimismo, la promoción de la inteligencia emocional se asocia con mayores niveles de resiliencia y satisfacción escolar, aspectos fundamentales para el desarrollo integral del estudiante en sociedades caracterizadas por cambios constantes y demandas complejas (Brackett et al., 2019). En el contexto escolar contemporáneo, las instituciones educativas enfrentan desafíos relacionados con el clima de convivencia, la desmotivación académica, el estrés estudiantil y la gestión de conflictos interpersonales. Estas problemáticas evidencian la necesidad de implementar estrategias pedagógicas que no solo transmitan contenidos académicos, sino que también fortalezcan las competencias emocionales desde edades tempranas. De acuerdo con el marco conceptual del aprendizaje socioemocional promovido por organizaciones internacionales, la integración sistemática de estas competencias en el currículo favorece la
https://www.riceso.org 118 | Página Revista Interdisciplinaria de Ciencias de la Educación, Salud y Sociología. ISSN 3117-2660 Vol. 1, No. 1, Año 2026 Ensayo Enero – Abril 2026 RICESO construcción de entornos educativos más inclusivos, participativos y orientados al bienestar (CASEL, 2023; Jones & Kahn, 2021). En este contexto, resulta pertinente analizar la eficacia de estrategias didácticas orientadas al desarrollo de la inteligencia emocional dentro de las aulas. La literatura especializada sugiere que metodologías activas como el aprendizaje cooperativo, el aprendizaje basado en proyectos, las dinámicas reflexivas y las prácticas de mindfulness educativo contribuyen al fortalecimiento de habilidades como la empatía, la autorregulación emocional y la toma de decisiones responsables (Schonert-Reichl, 2017; Mahoney et al., 2021). Estas estrategias permiten integrar el componente emocional en el proceso de enseñanza–aprendizaje, favoreciendo una educación más significativa y contextualizada. El presente ensayo se delimita al análisis de metodologías pedagógicas aplicables en contextos escolares formales, especialmente en los niveles de educación básica y secundaria, donde las intervenciones educativas poseen un mayor potencial preventivo y formativo. En estas etapas, los estudiantes se encuentran en un proceso de construcción de identidad personal y social, por lo que el desarrollo de competencias emocionales resulta clave para su desempeño académico y su integración social (OECD, 2021). El objetivo del ensayo es evaluar la eficacia de distintas estrategias didácticas para fortalecer la inteligencia emocional del estudiantado y su impacto en el aprendizaje y la convivencia escolar, considerando tanto los beneficios pedagógicos como las condiciones institucionales necesarias para su implementación. La tesis que guía este trabajo sostiene que la incorporación sistemática y planificada de estrategias didácticas orientadas al desarrollo emocional mejora significativamente el rendimiento académico, el clima escolar y la formación integral de los estudiantes, al promover competencias esenciales para la vida personal, social y profesional. En consecuencia, la educación emocional debe asumirse como un componente transversal del proceso educativo y no como una intervención aislada o complementaria.
https://www.riceso.org 119 | Página Revista Interdisciplinaria de Ciencias de la Educación, Salud y Sociología. ISSN 3117-2660 Vol. 1, No. 1, Año 2026 Ensayo Enero – Abril 2026 RICESO DESARROLLO En primer lugar, las metodologías activas, especialmente el aprendizaje cooperativo, se posicionan como una de las estrategias pedagógicas más efectivas para el desarrollo de la inteligencia emocional en el contexto educativo. Estas metodologías se fundamentan en enfoques constructivistas y socioculturales del aprendizaje que conciben al estudiante como agente activo en la construcción del conocimiento y en la regulación de sus propias experiencias emocionales (Vygotsky, 1978; Slavin, 2014). En el aprendizaje cooperativo, los estudiantes trabajan en pequeños grupos con metas compartidas, lo que favorece procesos de interdependencia positiva, responsabilidad individual y desarrollo de habilidades interpersonales. Este tipo de interacción promueve competencias emocionales como la empatía, la tolerancia, la escucha activa y la comunicación asertiva. Investigaciones recientes han evidenciado que las metodologías colaborativas contribuyen a la reducción de conductas agresivas y al fortalecimiento del sentido de pertenencia escolar (Gillies, 2016; Järvelä et al., 2020). Imagen 1. Aprendizaje cooperativo Nota. Imagen tomada de la wep. Aprendizaje cooperativo: Principios, ventajas y ejemplos para aplicarlo en el aula.
https://www.riceso.org 120 | Página Revista Interdisciplinaria de Ciencias de la Educación, Salud y Sociología. ISSN 3117-2660 Vol. 1, No. 1, Año 2026 Ensayo Enero – Abril 2026 RICESO La eficacia de estas estrategias puede observarse en mejoras concretas en variables educativas relevantes. Como se muestra en la Tabla 1, los estudiantes que participan en programas didácticos socioemocionales presentan mayores niveles de motivación, habilidades sociales y rendimiento académico, así como una disminución significativa de conductas disruptivas. Tabla 1. Impacto de estrategias didácticas socioemocionales Variable Sin estrategias Con estrategias Rendimiento académico 2.8 3.6 Motivación 2.5 3.8 Habilidades sociales 2.7 4.0 Participación 2.6 3.7 Conductas disruptivas 3.4 2.1 Nota. Elaboración propia basada en síntesis de investigaciones SEL. En este contexto, resulta pertinente incorporar una representación visual del modelo de inteligencia emocional propuesto por Daniel Goleman, el cual permite comprender de manera integral las competencias que intervienen en el desarrollo socioemocional del individuo. Como se observa en la Figura 1, este modelo se estructura en dimensiones fundamentales como la autoconciencia, la autorregulación, la motivación, la empatía y las habilidades sociales, las cuales interactúan entre sí y favorecen el desempeño personal y académico. La comprensión de este enfoque resulta especialmente relevante en el ámbito educativo, ya que proporciona un marco teórico que orienta la implementación de estrategias didácticas dirigidas al fortalecimiento de la inteligencia emocional en el aula. Asimismo, permite evidenciar cómo el aprendizaje cooperativo contribuye directamente al desarrollo de estas competencias, al promover la interacción social, la gestión emocional y la construcción de relaciones interpersonales positivas.
https://www.riceso.org 121 | Página Revista Interdisciplinaria de Ciencias de la Educación, Salud y Sociología. ISSN 3117-2660 Vol. 1, No. 1, Año 2026 Ensayo Enero – Abril 2026 RICESO Imagen 2. Modelo de inteligencia emocional Nota. Esta imagen fue tomada de un BLOG. Por otra parte, la educación socioemocional estructurada ha adquirido una relevancia creciente en los sistemas educativos actuales debido a su impacto demostrado en el rendimiento académico y el bienestar estudiantil. Esta modalidad educativa implica la implementación de programas sistemáticos orientados al desarrollo de competencias como la autoconciencia, la autorregulación, la motivación, la empatía y las habilidades sociales. Estas dimensiones, inicialmente conceptualizadas por Goleman (1995), han sido ampliadas en investigaciones recientes que destacan su relación con la toma de decisiones responsables y la adaptación a contextos educativos complejos (Brackett et al., 2019; Mahoney et al., 2021). Los programas de aprendizaje socioemocional suelen integrar estrategias pedagógicas como la reflexión guiada, el análisis de experiencias emocionales, el trabajo cooperativo y la práctica de técnicas de atención plena o mindfulness. Estas prácticas favorecen el desarrollo de la conciencia emocional y permiten a los estudiantes comprender la relación entre pensamientos, emociones
https://www.riceso.org 122 | Página Revista Interdisciplinaria de Ciencias de la Educación, Salud y Sociología. ISSN 3117-2660 Vol. 1, No. 1, Año 2026 Ensayo Enero – Abril 2026 RICESO y conductas. Además, contribuyen a la reducción del estrés académico y al fortalecimiento de la resiliencia, factores clave para la permanencia escolar y el éxito educativo (Schonert-Reichl, 2017; OECD, 2021). Diversos metaanálisis han confirmado la eficacia de los programas SEL (Social and Emotional Learning), evidenciando mejoras significativas en el rendimiento académico, la actitud hacia la escuela y la disminución de comportamientos problemáticos (Durlak et al., 2011; Taylor et al., 2017). Investigaciones más recientes continúan respaldando estos hallazgos, señalando que los beneficios del aprendizaje socioemocional se mantienen a largo plazo, incluso en contextos de vulnerabilidad social (Mahoney et al., 2021). Estos resultados ponen de manifiesto que la educación emocional no debe concebirse como un complemento curricular, sino como un componente esencial del proceso educativo integral. Asimismo, la integración transversal de la educación emocional en el currículo constituye un elemento determinante para garantizar su efectividad. Cuando las competencias socioemocionales se abordan de manera aislada, su impacto suele ser limitado; en cambio, su incorporación en todas las áreas del conocimiento permite a los estudiantes aplicar estas habilidades en contextos reales de aprendizaje. Este enfoque promueve la transferencia del aprendizaje y favorece la construcción de significados más profundos y duraderos (Jones & Kahn, 2017; CASEL, 2023). En este sentido, el rol del docente adquiere una importancia central como mediador emocional y facilitador del desarrollo integral del estudiante. El profesorado no solo transmite conocimientos académicos, sino que también modela comportamientos, actitudes y estrategias de regulación emocional. Un docente emocionalmente competente es capaz de crear ambientes de aprendizaje seguros, inclusivos y motivadores, donde los estudiantes se sienten valorados y comprendidos (Bisquerra, 2009; Jennings & Greenberg, 2009). Además, el docente desempeña un papel clave en la gestión del clima escolar, entendido como el conjunto de percepciones y experiencias emocionales que caracterizan la vida cotidiana en la institución educativa. Un clima positivo se asocia con mayores niveles de compromiso
https://www.riceso.org 123 | Página Revista Interdisciplinaria de Ciencias de la Educación, Salud y Sociología. ISSN 3117-2660 Vol. 1, No. 1, Año 2026 Ensayo Enero – Abril 2026 RICESO académico, menor incidencia de violencia escolar y mejores relaciones interpersonales. Estrategias pedagógicas como la escucha activa, el refuerzo positivo y la resolución constructiva de conflictos contribuyen a fortalecer este entorno emocionalmente favorable. No obstante, a pesar de la evidencia científica que respalda los beneficios de la educación emocional, su implementación enfrenta importantes desafíos estructurales. La sobrecarga curricular constituye uno de los principales obstáculos, ya que limita el tiempo disponible para desarrollar contenidos socioemocionales. En muchos sistemas educativos persiste una visión reduccionista del aprendizaje centrada en el rendimiento académico medible, lo que dificulta la incorporación de enfoques integrales (Reimers & Schleicher, 2020). Otro desafío relevante es la insuficiente formación docente en educación emocional. Muchos profesores no han recibido capacitación específica en el desarrollo de competencias socioemocionales, lo que afecta la calidad y sostenibilidad de las intervenciones educativas. Estudios recientes señalan la necesidad de incluir estos contenidos en la formación inicial y continua del profesorado, así como de promover comunidades de aprendizaje profesional orientadas al bienestar emocional (Darling-Hammond et al., 2020). Asimismo, la ausencia de políticas educativas claras y sistemáticas orientadas al aprendizaje socioemocional limita su implementación efectiva. Aunque existe un creciente reconocimiento de su importancia a nivel internacional, aún persisten brechas entre el discurso pedagógico y la práctica educativa cotidiana. Esto evidencia la necesidad de reformas curriculares que integren la inteligencia emocional como un eje transversal de desarrollo educativo (OECD, 2021). A pesar de estas limitaciones, la evidencia empírica demuestra que los estudiantes que desarrollan competencias emocionales presentan mayores niveles de motivación, resiliencia y compromiso con el aprendizaje. Estas habilidades les permiten enfrentar de manera más eficaz los desafíos académicos y personales, reduciendo el riesgo de fracaso y abandono escolar (Martin & Collie, 2019).
https://www.riceso.org 124 | Página Revista Interdisciplinaria de Ciencias de la Educación, Salud y Sociología. ISSN 3117-2660 Vol. 1, No. 1, Año 2026 Ensayo Enero – Abril 2026 RICESO La resiliencia, en particular, adquiere especial relevancia en el contexto educativo contemporáneo, caracterizado por incertidumbre, cambios tecnológicos y demandas sociales complejas. Los estudiantes emocionalmente competentes muestran mayor capacidad de adaptación, perseverancia y optimismo frente a la adversidad, lo que repercute positivamente en su bienestar psicológico y desempeño académico (Masten, 2018). Finalmente, es importante destacar que la educación emocional no solo beneficia al estudiantado, sino también a toda la comunidad educativa. Un entorno escolar emocionalmente saludable favorece la cooperación, la inclusión y la convivencia pacífica, contribuyendo a la formación de ciudadanos capaces de participar activamente en la sociedad (CASEL, 2023). En consecuencia, el desarrollo de la inteligencia emocional mediante estrategias didácticas innovadoras constituye una necesidad prioritaria en la educación actual. La implementación de metodologías activas, programas socioemocionales estructurados y procesos de formación docente continua representa una vía efectiva para promover una educación integral. A pesar de los desafíos existentes, los beneficios ampliamente documentados de estas prácticas justifican su incorporación sistemática en los sistemas educativos, evidenciando su impacto positivo en el desarrollo académico, social y personal del alumnado.
https://www.riceso.org 125 | Página Revista Interdisciplinaria de Ciencias de la Educación, Salud y Sociología. ISSN 3117-2660 Vol. 1, No. 1, Año 2026 Ensayo Enero – Abril 2026 RICESO CONCLUSIÓN En síntesis, el análisis desarrollado a lo largo de este ensayo permite reafirmar que la implementación de estrategias didácticas orientadas al desarrollo de la inteligencia emocional constituye un factor determinante para promover una educación integral y de calidad en los contextos escolares contemporáneos. La evidencia teórica y empírica revisada demuestra que metodologías activas como el aprendizaje cooperativo, la educación socioemocional estructurada y la integración transversal de competencias emocionales en el currículo favorecen no solo el rendimiento académico del estudiantado, sino también su bienestar psicológico, su motivación y su capacidad para establecer relaciones interpersonales saludables. Los argumentos expuestos evidencian que el aprendizaje escolar no puede entenderse únicamente desde una perspectiva cognitiva, sino que debe concebirse como un proceso multidimensional en el que intervienen factores emocionales, sociales y contextuales. En este sentido, el desarrollo de habilidades como la autorregulación emocional, la empatía, la resiliencia y la toma de decisiones responsables resulta fundamental para que los estudiantes puedan enfrentar con éxito los desafíos académicos y personales propios de las sociedades actuales. Asimismo, se ha destacado el papel central del profesorado como mediador emocional y agente clave en la creación de ambientes de aprendizaje positivos. Un docente que posee competencias socioemocionales sólidas puede favorecer el establecimiento de un clima escolar basado en la confianza, el respeto y la participación activa, condiciones que potencian el aprendizaje significativo y reducen la incidencia de conflictos dentro del aula. De igual manera, la formación inicial y continua del profesorado emerge como una condición indispensable para garantizar la implementación efectiva y sostenible de estrategias pedagógicas orientadas al desarrollo emocional.
https://www.riceso.org 126 | Página Revista Interdisciplinaria de Ciencias de la Educación, Salud y Sociología. ISSN 3117-2660 Vol. 1, No. 1, Año 2026 Ensayo Enero – Abril 2026 RICESO Por otra parte, el ensayo ha permitido identificar diversos desafíos que limitan la incorporación sistemática de la educación emocional en los sistemas educativos, entre los que destacan la sobrecarga curricular, la escasa priorización institucional de las competencias socioemocionales y la insuficiente formulación de políticas públicas orientadas al desarrollo integral del estudiante. Estas limitaciones ponen de manifiesto la necesidad de promover reformas educativas que integren de manera explícita la inteligencia emocional como eje transversal del currículo, así como de fortalecer la investigación aplicada en este campo. No obstante, a pesar de estas dificultades, la evidencia científica respalda de manera contundente los beneficios del aprendizaje socioemocional en términos de mejora del clima escolar, aumento del compromiso académico y fortalecimiento de la resiliencia estudiantil. En un contexto global caracterizado por cambios acelerados, incertidumbre y complejidad social, la capacidad de gestionar adecuadamente las emociones se convierte en una competencia esencial para la vida personal, académica y profesional. En consecuencia, resulta imprescindible que las instituciones educativas adopten un enfoque pedagógico holístico que reconozca la interacción entre lo cognitivo y lo emocional como base del desarrollo humano. La implementación de estrategias didácticas innovadoras, acompañadas de procesos de formación docente y de políticas educativas coherentes, permitirá avanzar hacia modelos educativos más inclusivos, humanistas y orientados al bienestar. Finalmente, se puede afirmar que el fortalecimiento de la inteligencia emocional en el ámbito escolar no solo impacta positivamente en el desempeño individual del estudiantado, sino que contribuye también a la construcción de comunidades educativas más colaborativas, pacíficas y comprometidas con el desarrollo social. Por ello, integrar la educación emocional en la práctica pedagógica cotidiana representa no solo una oportunidad de mejora educativa, sino una responsabilidad ética frente a las demandas del siglo XXI.
https://www.riceso.org 127 | Página Revista Interdisciplinaria de Ciencias de la Educación, Salud y Sociología. ISSN 3117-2660 Vol. 1, No. 1, Año 2026 Ensayo Enero – Abril 2026 RICESO LISTA DE REFERENCIAS Bisquerra, R. (2009). Psicopedagogía de las emociones. Editorial Síntesis. Brackett, M. A., Rivers, S. E., & Salovey, P. (2011). Emotional intelligence: Implications for personal, social, academic, and workplace success. Social and Personality Psychology Compass, 5(1), 88–103. https://doi.org/10.1111/j.1751-9004.2010.00334.x Collaborative for Academic, Social, and Emotional Learning (CASEL). (2023). What is social and emotional learning? https://casel.org/fundamentals-of-sel/ Darling-Hammond, L., Flook, L., Cook-Harvey, C., Barron, B., & Osher, D. (2020). Implications for educational practice of the science of learning and development. Applied Developmental Science, 24(2), 97–140. https://doi.org/10.1080/10888691.2018.1537791 Domitrovich, C. E., Durlak, J. A., Staley, K. C., & Weissberg, R. P. (2017). Social-emotional competence: An essential factor for promoting positive adjustment and reducing risk in school children. Child Development, 88(2), 408–416. https://doi.org/10.1111/cdev.12739 Durlak, J. A., Weissberg, R. P., Dymnicki, A. B., Taylor, R. D., & Schellinger, K. B. (2011). The impact of enhancing students’ social and emotional learning: A meta-analysis of school-based universal interventions. Child Development, 82(1), 405–432. https://doi.org/10.1111/j.1467-8624.2010.01564.x Gillies, R. M. (2016). Cooperative learning: Review of research and practice. Australian Journal of Teacher Education, 41(3), 39–54. https://doi.org/10.14221/ajte.2016v41n3.3
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https://www.riceso.org 129 | Página Revista Interdisciplinaria de Ciencias de la Educación, Salud y Sociología. ISSN 3117-2660 Vol. 1, No. 1, Año 2026 Ensayo Enero – Abril 2026 RICESO Organisation for Economic Co-operation and Development (OECD). (2021). Beyond academic learning: First results from the survey of social and emotional skills. OECD Publishing. https://doi.org/10.1787/92a11084-en Reimers, F. M., & Schleicher, A. (2020). Schooling disrupted, schooling rethought: How the COVID-19 pandemic is changing education. OECD Publishing. Schonert-Reichl, K. A. (2017). Social and emotional learning and teachers. Future of Children, 27(1), 137–155. https://doi.org/10.1353/foc.2017.0007 Slavin, R. E. (2014). Cooperative learning: Theory, research, and practice. Allyn & Bacon. Taylor, R. D., Oberle, E., Durlak, J. A., & Weissberg, R. P. (2017). Promoting positive youth development through school-based social and emotional learning interventions: A meta- analysis of follow-up effects. Child Development, 88(4), 1156–1171. https://doi.org/10.1111/cdev.12864 Vygotsky, L. S. (1978). Mind in society: The development of higher psychological processes. Harvard University Press.