'%3E%0A%3Cpath fill-rule='evenodd' d='M805.9 1242.1c-2.6 0-4.7-2.1-4.7-4.7v-19.1c0-2.6 2.1-4.7 4.7-4.7h56.5c2.6 0 4.8 2.1 4.8 4.7v19.1c0 2.6-2.2 4.7-4.8 4.7Z' class='g0'/%3E%0A%3Cpath d='M805.9 1242.1c-2.6 0-4.7-2.1-4.7-4.7v-19.1c0-2.6 2.1-4.7 4.7-4.7h56.5c2.6 0 4.8 2.1 4.8 4.7v19.1c0 2.6-2.2 4.7-4.8 4.7Z' class='g1'/%3E%0A%3Cpath fill-rule='evenodd' d='M807.7 1239.2c-2.1 0-3.8-1.7-3.8-3.8v-15.1c0-2.1 1.7-3.8 3.8-3.8h52.9c2.1 0 3.8 1.7 3.8 3.8v15.1c0 2.1-1.7 3.8-3.8 3.8Z' class='g2'/%3E%0A%3Cpath d='M807.7 1239.2c-2.1 0-3.8-1.7-3.8-3.8v-15.1c0-2.1 1.7-3.8 3.8-3.8h52.9c2.1 0 3.8 1.7 3.8 3.8v15.1c0 2.1-1.7 3.8-3.8 3.8Z' class='g1'/%3E%0A%3C/g%3E%0A%3Cpath fill-rule='evenodd' d='M320.6 1210.9H456v-1.1H320.6v1.1Z' class='g3'/%3E%0A%3Cpath fill-rule='evenodd' d='M507.1 1210.9h72.8v-.8H507.1v.8Z' class='g3'/%3E%0A%3Cg clip-path='url(%23c1)'%3E%0A%3Cpath fill-rule='evenodd' d='M259.3 84.2V98.4l-8 8H-65.3V76.2H251.3Z' class='g4'/%3E%0A%3Cpath d='M259.3 84.2V98.4l-8 8H-65.3V76.2H251.3Z' class='g5'/%3E%0A%3C/g%3E%0A%3Cpath clip-path='url(%23c2)' d='M0 106.7l866.1-.4' class='g6'/%3E%0A%3Cpath d='M100.8 1169.8l716.2-1.2' class='g6'/%3E%0A%3Cpath fill-rule='evenodd' d='M334.6 106.6H580.9V53.9H334.6v52.7Z' class='g0'/%3E%0A%3C/svg%3E)
197
Revista Interdisciplinaria de Ciencias de la Educación, Salud y Sociología | Vol. 01 | Núm. 02 | Mayo–Agosto |
2026 | https://www.riceso.org ISSN: 3117-2660.
Artículo Científico
Mayo – agosto 2026 RICESO
(2023) y Zepeda y Villagómez (2021). Al respecto, Hernández (2021), expone un amplio
espectro de percepciones de mujeres que, estando involucradas en la prosecución de carreras
STEM, visualizan por un lado que, generalmente hay más presencia de hombres por razones
diversas como la discriminación por parte de compañeros y profesores, e incluso la asociación
con la fuerza física que hay que tener para desarrollar estudios en estas áreas; por otro lado,
durante la estancia en este tipo de carreras, se presentan situaciones negativas que tienden a
minimizarlas, como por ejemplo el hecho de que los profesores prefieran que algunas
actividades sean realizadas exclusivamente por hombres, lo cual como lo exponen Martínez -
Gálaz et al. (2022), son evidencias de la normalización de comportamientos que pudieran
vincularse con la masculinización de algunas actividades.
Desde la perspectiva de la mujer profesional de la ingeniería y docente universitaria, se
evidencia una presencia minoritaria, con diferencias que se hacen más profundas en los altos
niveles académicos, tal como lo registra Bermúdez et al. (2021). Su camino conlleva una
particularidad que comporta en principio, procurar el justo equilibrio entre ejercer
profesionalmente y el ser docente (a tiempo parcial), o en otros casos dedicarse de manera
exclusiva a la vida académica; frente a lo que Paredes-Walker (2020) plantea que, habiendo
superado los estereotipos de género asociados a la ciencia (a lo largo de la carrera
universitaria), la mujer enfrenta luego otros relacionados con el rol general que tiene frente
la sociedad como por ejemplo, el constituir familia, ser esposa y madre, etc.
Paralelamente, la docente ingeniero se consigue frente a una realidad estratificada en cuanto
a su participación en las diversas áreas, encontrándose una presencia muy baja en los
departamentos más técnicos o relacionados con máquinas y tecnología, donde se administran